Todos caminamos la ciudad desde la superficie. La habitamos sin conocer lo que late debajo, sin entender las historias que sostienen cada esquina. Yo también estaba enamorada solo de esa capa visible… y por eso decidí convertir varios sábados en un viaje dentro de mi propia ciudad.
Este curso te cuestiona, te sacude, te duele.
Te obliga a mirar lo que no sabías que existía y, al mismo tiempo, te enseña a amar aún más lo que tal vez sí conocías.
Qué hermoso y necesario fue reconocer todas las versiones de Medellín, incluso las más duras, las más incómodas, las más humanas.
Este curso te transporta entre miradas, voces y diferentes vidas que te llevan a lugares que transforman para siempre tu manera de ver la ciudad.

Y lo más valioso: te da criterio, conciencia y respeto para hablar de nuestra historia con verdad y profundidad. De mi parte aprendí a reconocer y amar más la ciudad conociendo todos sus lados.
¿Qué si vale la pena? Pues podría repetirlo mil veces y seguro seguiría sorprendiéndome.
Daniela Barrera, Creativa y copy senior, mamá de Chanto y paisa enamorada de la palabra mor. IG @danibarrera95
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